Nudo Francés Bordados

Hilos: ¿Algodón, viscosa o poliéster?

 

 

Hola, bordarockers!

Vengo hoy a contarles sobre una de las preguntas que más se repiten en mis cursos, tanto de bordado como de pedrería: “¿Qué hilo es mejor, el de algodón o de poliéster?” Y mi respuesta siempre ha sido: “Depende de qué quieras hacer con él”. Vamos a ver.

Lo primero que tenemos que saber es que el algodón es un fibra natural, noble, cuyo uso en la costura y el bordado es antiquísimo y es parte de la tradición que perpetúa hasta hoy este maravilloso oficio. Soy partidaria de la teoría que no solo estamos aquí para hacer manualidades, sino también para hacer honor a un trabajo, estudio y técnica que data de miles de años. Una herencia milenaria.El algodón es resistente, tolera bien la humedad, conserva muy bien el color (gracias al proceso de mercerizado que tienen los hilos de buena calidad); sin embargo, puede encoger cuando lo sometemos a temperaturas mayores a 40 °C, así que ni pensar de meter prendas bordadas a la secadora.

El poliéster, en tanto, es una fibra sintética, plástica, mucho más económica que el algodón, tremendamente resistente en frío pero muy débil al calor intenso, como el de la plancha. En el mundo del bordado, los hilos de poliéster en general son opacos, más toscos y no tienen una terminación sedosa como el algodón. Los hilos de colores flúor siempre son de este material, ya que la fibra natural no logra llegar a esos tontos casi reflectantes cuando son teñidas.

La viscosa (o rayón) está al medio, es un material semisintético que consiste en fibra de celulosa sometida a varios procesos químicos. El hilo de este material es sedoso, brillante y suave (ya que es el símil barato y sintético de la seda), y muchas veces en el mercado grandes marcas lo venden como “hilo de seda”, pero está muy lejos de tener las cualidades de este último. El hilo de viscosa es poco resistente en seco y especialmente en humedad, por lo que es compleja la decisión de si incluirlo o no en trabajos de bordado. Lo que sí, ni pensarlo para pedrería, ya que su poca resistencia puede hacer que se corte fácilmente y nuestro minucioso trabajo se pierda.

Por lo tanto, en lo que se refiere al bordado, mi opinión es que todos los tipos de hilo son bienvenidos, SIEMPRE Y CUANDO conozcamos bien sus propiedades y sepamos que la superficie donde los usaremos son las adecuadas.

Para el trabajo con pedrería es otra historia. El hilo de algodón y el de seda son mis favoritos, no solo porque son el material original de trabajo, sino porque son limpios, su producción no daña el medio ambiente, y son tremendamente firmes y resistentes cuando son de buena calidad. Más aun si, en el caso del algodón, está encerado con cera de abeja 100% natural. Los hilos metálicos y de viscosa para mí están descartados en el trabajo de vestuario y solo los usaría en algún cuadro o proyecto decorativo que no vaya a tener roce, debido a su baja resistencia. El hilo de poliéster, por muy resistente que sea, no es un material noble y no enaltece un trabajo que se basa en una técnica milenaria. ¿De qué nos sirve trabajar con pedrería fina, calibrada o costosa si la vamos a coser con hilo plástico? ¿No hay un contrasentido ahí? La inversión en hilo de algodón vale la pena, no solo por el resultado, sino porque efectivamente estaremos creando trabajos de alto valor técnico y de mayor calidad, lo que para mí es ineludible.

La factura y la conservación de un trabajo con hilo natural, simplemente no tienen comparación.

Espero que este post los haya ayudado y aclarado. Me encanta compartir con ustedes lo que he ido aprendiendo en el camino y feliz recibo cualquier duda, ya sea en sus comentarios por aquí o por mail a javiera@nudofrances.com.

Cariños

Javi xx

 

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